Micosis de la Piel

FUENTE: Comité Científico Centro de Bioquímicos IX Distrito

Generalidades

Las Micosis de la piel o Dermatomicosis son infecciones en la piel producidas por especies de hongos considerados patógenos para el hombre. Los hongos se localizan en las capas más superficiales de la piel y sus anexos: el pelo, las uñas y las membranas mucosas. Son más frecuentes en verano ya que en esta época del año aumentan la temperatura y la humedad facilitando la proliferación de estos microorganismos.

Las micosis superficiales afectan alrededor del 25% de la población, llegando al 40% en algunos grupos con mayor predisposición. Si bien constituyen un importante problema sanitario debido a su alta prevalencia, son infecciones de carácter benigno que no implican riesgo alguno para la vida del paciente.

¿Qué son los hongos?

Los hongos son organismos vivos. La mayoría viven a expensas de un huésped sin causarle ningún perjuicio. En determinadas ocasiones, cuando se dan las condiciones apropiadas para ello, se comportan como patógenos. Se han descripto más de 100.000 especies de hongos en la naturaleza. Alrededor de 100 han demostrado ser patógenos para el ser humano.

¿Cómo se transmiten?

La micosis de la piel se puede transmitir de forma directa de persona a persona o de forma indirecta a través de objetos contaminados, generalmente de uso personal o compartido por muchas personas. Esto ocurre en especial, en ambientes en los que haya abundante agua, humedad y temperatura elevada como piscinas, saunas, vestuarios o gimnasios.

El calor y la humedad son dos de los factores principales que favorecen la aparición de las Dermatomicosis y el verano es una estación propicia para el desarrollo de este tipo de infecciones. Las zonas de roce como los pliegues axilar, mamario, inguinal e interdigital son las que se afectan con mayor frecuencia. También intervienen otra serie de factores como la edad, el sexo, la profesión, la higiene y ciertas enfermedades de base.

Generalmente, las Dermatomicosis son más frecuentes entre los adolescentes y los adultos jóvenes y afectan por igual a hombres y mujeres. La falta o el exceso de higiene puede ser otro factor de predisposición, al igual que la existencia de algunas enfermedades como: alteración del sistema inmunológico, diabetes o cáncer. También los tratamientos prolongados con antibióticos o corticoides favorecen la aparición de hongos.

El Laboratorio en el diagnóstico

El diagnóstico de las infecciones por hongos se sustenta en un análisis de laboratorio que consiste en el examen microscópico del material obtenido de la lesión clínica y el cultivo de la muestra con medios micológicos apropiados.

Medidas Preventivas para las Micosis Superficiales

Mantener una buena higiene corporal.
No intercambiar la ropa con otras personas y lavarla adecuadamente.
No compartir con otras personas toallas o prendas que hayan estado en contacto directo con la piel.
No usar ropa ajustada o fabricada con materiales poco transpirables.
Es conveniente el uso de medias y zapatos que permitan la transpiración y eviten una sudoración excesiva de los pies.
En algunos lugares públicos, como piscinas, vestuarios o baños de hotel, utilizar zapatillas de agua al bañarse.
Secar cuidadosamente los pliegues cutáneos y las zonas del cuerpo propensas como los dedos de los pies.
Evitar andar descalzo en lugares públicos y sobre alfombras.
Los animales domésticos pueden actuar como reservorio y agentes transmisores de hongos, por lo que las mascotas deben exponerse a revisiones periódicas y tratamiento adecuado para evitar
que sean transmisores de infecciones micóticas.
Evitar la utilización de cosméticos fuertes (antitranspirantes, desodorantes, desinfectantes, etc.) y con ingredientes muy agresivos para la piel.
Extremar las medidas antifúngicas en primavera y verano, ya que son las épocas en las que las condiciones climatológicas favorecen el desarrollo de hongos.
Aplicar crema humectante en el espacio interdigital tras el lavado y secado de los pies. Esto ayuda a mantener la piel flexible y en correcto estado de hidratación, ya que la hace más resistente a las infecciones fúngicas. La crema tiene que absorberse antes de poner las medias y el calzado.

Fuente: Comité Científico Centro de Bioquímicos IX Distrito