Detección temprana de VIH

FUENTE: Ministerio de Salud de la República Argentina - Fundación Huésped

Ante una enfermedad como es el VIH, el tiempo de reacción es fundamental. Un diagnóstico precoz permite aumentar de manera considerable la eficacia de los tratamientos actuales contra el virus, y por lo tanto la esperanza de vida. Asimismo, son numerosos los estudios que concluyen que la detección temprana de la enfermedad hace posible un mejor pronóstico del desarrollo natural de la misma y reduce la aparición de dolencias frecuentes en personas con VIH.

ONU SIDA trazó un ambicioso objetivo en 2015 para contribuir al fin de la epidemia de Sida. Este objetivo fue denominado 90-90-90 y las metas consisten que para el año 2020 se pueda conocer el estado del 90% de las personas que viven con el virus, proveer tratamiento al 90% de los infectados y suprimir el 90% de la carga viral de las personas que están bajo antirretrovirales. Para cumplir esos objetivos, es fundamental la detección precoz del VIH.

¿Cómo se detecta el VIH?

El VIH no tiene síntomas. Por lo tanto, la única manera de saber si alguien contrajo el VIH es a través de un test. En Argentina, se calcula que el treinta por ciento de las personas que viven con VIH no saben que lo tienen. El test de VIH es un análisis de sangre que detecta la presencia de anticuerpos al VIH. Existen dos tipos de test: el llamado ELISA que es una extracción de sangre y se realiza en un laboratorio, y el test rápido, para el que se depositan unas gotas de sangre de la yema de un dedo sobre una tira reactiva y cuyo resultado se obtiene veinte minutos después. En ambos casos, si el resultado es positivo, debe ser confirmado con una prueba de laboratorio denominada Western Blot.

Hay que tener en cuenta que durante lo que se conoce como “período ventana”, que es aproximadamente de un mes, las pruebas pueden dar negativas. Si la persona cree que pudo haber estado en contacto con el virus, se recomienda asesorarse con personal de salud y repetir el análisis.

Datos para tener en cuenta sobre el Test de VIH

●Es gratis en Hospitales o Centros de Salud públicos del país.

●Es confidencial. Nadie puede revelar el resultado del diagnóstico. La ley protege el derecho a la confidencialidad.

●No es requisito presentar documento de identidad u orden médica para realizarse la prueba.

¿Qué hacer si el test dio positivo?

Actualmente, con el tratamiento adecuado, el VIH se puede tratar eficazmente y convertirse en una infección crónica. Para ello es importante iniciar el control temprano de la infección y tratarla. También es posible que el profesional solicite más análisis de sangre, otros estudios y realice un relevamiento completo sobre la salud y la vida cotidiana de la persona. El tratamiento consiste en una combinación de medicamentos llamados “antirretrovirales” que se encargan de:

● Detener la multiplicación del virus.
● Reconstruir las defensas dañadas.
● Disminuir la posibilidad de desarrollar enfermedades.

Cuándo iniciar el tratamiento

Es recomendable iniciar el tratamiento tan pronto se recibe el diagnóstico de VIH. El profesional realizará un examen físico y pedirá varios análisis de sangre. Entre ellos, el recuento de CD4, que permite evaluar cómo están las defensas, y un test de carga viral que mide la cantidad de virus en sangre y sirve para evaluar la efectividad del tratamiento una vez iniciado. Una vez comenzado el tratamiento es muy importante que se sostenga en el tiempo y que se cumpla adecuadamente para que sea eficaz.

La medicación

La medicación, dependiendo del organismo de cada persona, puede provocar o no efectos secundarios. La mayoría son manejables y se pueden pedir recomendaciones para contrarrestarlos .Los efectos secundarios puede ser: náuseas, vómitos, dolor de cabeza, insomnio, dolores musculares, cansancio, fiebre, escalofríos, anemia, dolores abdominales, hormigueo en pies y manos, erupciones cutáneas, falta de sensibilidad.

La alimentación

Llevar una dieta equilibrada es clave para ayudar a que el sistema inmunológico, reforzar la respuesta al tratamiento y minimizar los efectos de la medicación.

Consejos para la dieta:
●Tomar abundante cantidad de líquidos (agua, jugos, infusiones, caldos) para prevenir los cálculos renales.
●Consumir frutas, verduras y hortalizas de todo tipo y color: son fuente de vitaminas y antioxidantes beneficiosos para la salud y tu sistema inmunológico.
●Incorporar el pescado, fresco o enlatado, para ayudar a reducir el nivel de triglicéridos que aumenta con los antirretrovirales.
●Reemplazar las frituras por preparaciones al horno o a la plancha.
● Mejorar el consumo de lácteos (quesos, leche y yogures)

Más allá de la detección temprana, sigue siendo fundamental la prevención del VIH

– Vía sexual: se previene con el uso del preservativo de manera correcta, es decir, durante toda la relación sexual ya sea vaginal, anal u oral. Cualquier otro método anticonceptivo no previene el VIH.

– Vía sanguínea: se previene evitando el contacto con sangre. Para eso, es necesario no intercambiar o compartir agujas ni jeringas. En el caso de que se consuman drogas de manera inyectable, usar una nueva jeringa cada vez. También se sugiere controlar que todo procedimiento que incluya algún corte o punción (pinchazo) se realice con material descartable o esterilizado, como es el caso del dentista, manicura, tatuajes o prácticas médicas. Por último, evitar el contacto con sangre o utilizar guantes de látex.

– Vía perinatal o vertical: se previene controlando los embarazos. Se recomienda que toda mujer embarazada se realice el análisis de VIH durante el primer trimestre. Si el resultado es positivo, se debe comenzar el tratamiento, seguir las indicaciones médicas y suspender la lactancia materna. Así, las posibilidades de transmitir el virus al bebé son casi nulas. Es recomendable que la pareja también se realice el test, y en el caso que sea positivo usen preservativo para evitar la infección de la persona embarazada y su posterior transmisión al bebé.

Un estornudo, la picadura de un mosquito, compartir la vajilla o la depilación con cera, no transmiten el virus. La saliva, las lágrimas, el sudor, el aire y el agua, al igual que los alimentos, no son vehículos de transmisión.

Tampoco lo son el practicar deportes, besar, abrazar, dar la mano, jugar, trabajar o estudiar; compartir duchas o piscinas e intercambiar ropa con personas con VIH. Quien recibe una transfusión de sangre debidamente controlada, no corre riesgos. La Ley Nacional de Sida exige el control de toda sangre a transfundir. Todo procedimiento que incluya riesgo de corte o punción (pinchazo) debe ser efectuado con material descartable o esterilizado.

0800-3333-444 es la línea habilitada del Ministerio de salud de la República Argentina para solicitar información y ayuda. Es gratis, confidencial y anónimo. La atención es de lunes a viernes de 9 a 21 hs y sábados, domingos y feriados de 9 a 18 hs. 0 800 222 HUESPED (4837)- ES LA LINEA HABILITADA DE LA FUNDACION HUESPED

Fuente: Ministerio de Salud de la República Argentina - Fundación Huésped