Fiebre Hemorrágica Argentina

La Fiebre Hemorrágica Argentina es una enfermedad infecciosa endémica en el noroeste de la provincia de Buenos Aires, sur de Córdoba, sur de Santa fe y norte de La Pampa, que puede afectar a los trabajadores rurales. La produce el virus Junín, que tiene su reservorio en roedores silvestres de la especie Calomys musculinus. También conocida como el "mal de los rastrojos afecta principalmente a personas que trabajan, viven o visitan el campo o estuvieron en contacto con sitios invadidos por roedores del campo los cuales eliminan continuamente el virus a través de su saliva y orina, contaminando el medio ambiente en el que viven.


El virus Junín, fue aislado en 1958 y se trata de una enfermedad endemo–epidémica. La emergencia de la FHA en la década de 1950 representó un gran desafío para la Argentina. En 1978 se creó, a instancias del Dr. Julio Maiztegui, en Pergamino, el Instituto Nacional de Estudios sobre Virosis Hemorrágicas (INEVH), con la misión de diseñar, organizar, implementar y coordinar las acciones tendientes al control y prevención de la FHA.


Una de las primeras acciones de la institución fue la organización de un Programa Nacional de lucha contra la Fiebre Hemorrágica Argentina, generando una red de diagnóstico, servicios, docencia, investigación y educación para la salud, caracterizada por una inusual participación comunitaria. En el INEVH se estableció la inmunoterapia específica que redujo drásticamente la mortalidad observada en las epidemias iniciales. Las investigaciones dirigidas a la obtención de una vacuna contra la FHA fueron iniciadas en 1978 por un convenio internacional que involucró al gobierno argentino, a la Organización Panamericana de la Salud, al Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo y al United States Army Medical Research Institute of Infectiuos Diseases de los Estados Unidos. Las mismas concluyeron con la obtención de un clon atenuado de virus Junín (Candid # 1).


En 1990 se estableció que Candid #1 cumplió con las diferentes fases de estudios previos y es una vacuna eficaz para prevenir la FHA y se abrió entonces la perspectiva del control definitivo de esta endemia. El INEVH, comenzó a proveer a la población cantidades sostenidas de vacuna y se estableció el objetivo de abastecer a toda la población del área endémica, estimadas entonces en unas 5.000.000 de personas. Hasta la actualidad se han vacunado aproximadamente 1.200.000 personas. Desde la introducción de la vacuna la incidencia de la enfermedad disminuyó significativamente.


Síntomas

Tiempo de incubación: 1 a 2 semanas.
La enfermedad tiene un comportamiento estacional, con su mayor incidencia principalmente de marzo a octubre.
Es más frecuente en el sexo masculino, en las edades comprendidas entre 15 y 60 años.
Los primeros síntomas incluyen fiebre, dolor de cabeza, debilidad, desgano, dolores articulares y oculares, pérdida de apetito.
Estos síntomas se intensifican produciéndose síntomas de alteración vascular, renal, hematológica y neurológica, choque y crisis convulsivas. La mortalidad de la FHA alcanza el 30%.


Ante la aparición de cualquiera de estos síntomas es importante consultar al médico ya que existe un tratamiento que, si se administra a tiempo, aumenta las posibilidades de curar la enfermedad.

Tratamiento

El tratamiento consiste en la administración de plasma inmune específico (obtenido de donantes que se han curado luego de haber estado infectados). Es extremadamente efectivo y reduce la mortalidad al 1 % si se administra dentro de los 8 días del comienzo de la enfermedad. El «plasma o suero de convaleciente», fue desarrollado por el doctor Julio Maiztegui para el tratamiento de la fiebre hemorrágica argentina (FHA. El éxito terapéutico del plasma de convaleciente radica en que una vez que una persona se recuperó de la infección posee anticuerpos almacenados en su plasma, durante semanas o incluso años. Estos anticuerpos, al ser administrados al paciente enfermo en forma oportuna, mitigan la infección y mejoran el pronóstico de la enfermedad.


Prevención

La vacuna Candid #1, actualmente única en el mundo contra la enfermedad, tiene una eficacia del 95 %. La disponibilidad de dicha vacuna para la población del área endémica está sujeta a la efectiva producción nacional de su único productor, el Instituto Nacional de Enfermedades Virales Humanas "Dr. Julio I. Maiztegui" (INEVH).

En el año 2007, se incorporó esta vacuna en el Calendario Nacional de Vacunación.

¿Quiénes deben vacunarse?
Hombres y mujeres mayores de 15 años de edad que residen o desarrollar actividades en las localidades de las cuatro provincias donde se han presentado casos de FHA.

Condiciones adicionales para la vacunación:
No haber recibido vacuna Candid #1 anteriormente.
En caso de mujeres, no deben estar embarazadas o amamantando.
No presentar cuadros agudos o crónicos descompensados.
No estar recibiendo corticoides sistémicos ni presentar cuadros de inmunosupresión.
No haber recibido otras vacunas y/o gammaglobulinas en el mes previo, ni recibirlas en el mes posterior a la administración de Candid #1. Los datos disponibles en relación con la


La vacunación debe realizarse por lo menos un mes antes de que se realicen actividades de riesgo a fin de asegurar la protección. Y se coloca una sola vez en la vida.


Otras formas de Prevención

Mantener una higiene cuidadosa, principalmente de las manos y cambio de ropas, cada vez que se hayan frecuentado zonas con roedores.
No introducir tallos, hojas o granos en la boca.
No acostarse sobre bolsas o en el suelo.
Comer y dormir en habitaciones limpias.
Usar calzado cerrado.
Mantener desmalezados los alrededores de la vivienda para evitar que las lauchas se acerquen a ella; disponer de lugares libres de maleza para los juegos de niños.
No destruir la fauna depredadores de roedores, tales como lechuzas, lechuzones, chimangos y gatos.